Chapotea y grita. Nadie puede decirte nada. Deja que te corra la lluvia por el cuerpo y llora porque piensas que estás harta.
El bestial sonido del que se da cuenta de que su error causará un antes y un después y que, después de todo, él no hizo nada para cambiarlo. Lamentarse es fácil, pero no lo correcto. Todo tuvo su momento y él lo dejó marchar, como si nada importase, como si así todo fuese a volver a su cauce normal.
Error.
Angustia y desesperación, todo sale y explota. Uno siente y grita, pero en realidad lleva un rato en silencio. Reviento corazones rosados arrugados como si fueran pompas de aire. No hay sitio para situaciones imposibles, es hora de decir adiós esquivando las balas. Este es mi turno y yo decido por dónde no voy a caminar.
No te dejes engatusar, que no te engañen. Este es su círculo y su espectáculo, y tú la actriz estrella. Vete y lánzate, no caigas en la red. Abre los ojos, todo es decorado, nada palpable.
La bomba apunto de explotar y el tic tac de un reloj...
... ¡BOOM!
lunes, 29 de agosto de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
¡Basta!
Corazón palpitante y pelo despeinado. Desaliño, ojeras. Ya todo poco importa.
No quiero estar guapa para nadie. No me gustan los nervios en el estómago de una adolescente.
No quiero mirarme en los escaparates ni darme cuenta por la calle de que los hombres me miran al pasar.
Instinto de fuego, alas al viento. Estoy cansada del mismo círculo de palabras enjauladas.
¡Dejadme en paz! No intentéis quitarme las alas para hacerme llevarlas en la mano.
Allí donde pretendéis que vaya, está prohibido volar.
No quiero estar guapa para nadie. No me gustan los nervios en el estómago de una adolescente.
No quiero mirarme en los escaparates ni darme cuenta por la calle de que los hombres me miran al pasar.
Instinto de fuego, alas al viento. Estoy cansada del mismo círculo de palabras enjauladas.
¡Dejadme en paz! No intentéis quitarme las alas para hacerme llevarlas en la mano.
Allí donde pretendéis que vaya, está prohibido volar.
Grita
Sentarme y leer, es todo constancia.
Parpadeos, pisadas, latidos, respiraciones. ¿A dónde quiero llegar?
A la pregunta que no existe, aquella que ya ha muerto. ¿Puede recuperarse el tiempo perdido?
El mundo calla, y yo giro sobre mí misma.
¿El camino acabará detrás de cada giro? ¿O sólo me espera la náusea? Después de todo, el mundo es un nudo en la garganta mientras yo le rasgo las cuerdas para oír su voz. ¿Dónde dejé la mía?
En el trastero, donde los rayos de luz no llegan.
Y todo este balbuceo, ¿para qué? ¿qué se me atraganta? ¿Qué quiero decir?
Añoro esa necesidad, esa emoción imperiosa de aprovechar cada momento.
Lo veo ahora todo más estrecho. El paso en falso está cerca. ¿Dónde está la luz?
Ayúdame Mus, vienen los demonios.
Parpadeos, pisadas, latidos, respiraciones. ¿A dónde quiero llegar?
A la pregunta que no existe, aquella que ya ha muerto. ¿Puede recuperarse el tiempo perdido?
El mundo calla, y yo giro sobre mí misma.
¿El camino acabará detrás de cada giro? ¿O sólo me espera la náusea? Después de todo, el mundo es un nudo en la garganta mientras yo le rasgo las cuerdas para oír su voz. ¿Dónde dejé la mía?
En el trastero, donde los rayos de luz no llegan.
Y todo este balbuceo, ¿para qué? ¿qué se me atraganta? ¿Qué quiero decir?
Añoro esa necesidad, esa emoción imperiosa de aprovechar cada momento.
Lo veo ahora todo más estrecho. El paso en falso está cerca. ¿Dónde está la luz?
Ayúdame Mus, vienen los demonios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)