viernes, 1 de marzo de 2013

My motto


“Tú que eras más libre que los sueños, tú que no tenías dueños más allá de los deseos...”

A ti, que te gusta la lluvia sobre los hombros y la mirada perdida en las estrellas. A ti, a quien el viento revuelve el pelo para sacarte una sonrisa, a quien el sol convierte los rizos en guirnaldas de luz.
Tú, que sueñas cada día bajo las nubes, imaginando que vuelas como los pájaros, que viajas con las nubes alrededor del mundo; que recreas todo lo que leíste en los cuentos que te contaron cuando eras niña para vivir tu propia historia, para construir tu propio camino.

A ti, que a veces te da miedo ser mayor por si dejas de sentirte una niña; que a veces se te inunda la frente de mariposas negras cuando te fallan las fuerzas y te sientes sola y extraña, ajena a todo; cuando no puedes hacer frente a la nostalgia…
Tú, que lo tienes todo por delante… No le temas a nada.
No tengas miedo de brillar como una estrella, de adentrarte en lo desconocido, de bailar hasta que el cuerpo aguante, de pasar las noches perdida entre las risas, las calles y la gente, y de llegar a casa con los primeros rayos de sol y el sueño pisándote los talones.
Que no te asuste ser salvaje y vivir rápido. No dudes ante la inmensa cantidad de misterios que te esperan detrás de cada esquina, esperando que los desentrañes o que quizá nunca lo hagas…
Sueña, vive, jamás te arrepientas de nada.
Y sobre todo, pon siempre tu corazón en todo lo que hagas.

jueves, 28 de febrero de 2013

Lady Bird

Sueños y música.
Amor y libertad.
Escribir, leer, volar con las nubes, bailar en secreto, cantar bajo la lluvia, sonreír a corazón abierto.
Labios rojos, y en los ojos, escondido, un sueño.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Gritando los miedos

No creo que estemos cerca del final. Tampoco del principio. Solo tenemos miedo. Miedo de algo grande y maravilloso que puede no cumplirse nunca.O de que ese algo sea demasiado grande. O demasiado maravilloso. Quizás tenemos miedo de mirar atrás, a un lado, al otro, y descubrir que el mundo no es solo lo que tenemos a escasos metros de distancia; el mundo es mucho más.
Quizás tengamos miedo de que nunca nos comprendan, de que nunca nos llenen, de que nunca encuentren la canción perfecta para definirnos; de que nunca exista una flor que evoque el olor de nuestro pelo, de que no exista el beso perfecto. De sentirnos pequeñas, o de sentirnos grandes. O ni lo suficientemente pequeñas ni lo suficientemente grandes.
Miedo de que no haya nadie que nos abrace en el momento dado, o de que nos abracen demasiado.
De que nunca nos sea suficiente.

Pero es que el mundo, es así de misterioso y ambiguo.



jueves, 26 de abril de 2012

Agárrate fuerte

Me siento perdida, desolada, angustiada.
No sé en qué momento mi mecanismo de movimiento empezó a fallar. No sé en qué momento la seguridad se tomó unas vacaciones indefinidas y me dejó sola ante la multitud de decisiones y problemas que afrontar.
No sé desde cuándo me siento tan sumamente pequeña y vulnerable que no me apetece respirar muy alto por no despertar a más monstruos de debajo de mi cama.
Solo quiero estar en paz, poder dormir por las noches. Que cuando cierre los ojos, el cerebro se apague también y me deje de recordar todo lo que tengo encima.

No puedo con esto. Solo quiero volver a sentirme una niña, volver a sentirme viva y tenerlo todo claro. Y que por las noches, cuando vengan los monstruos, cerrar los ojos y taparme con la manta hasta la nariz sirva para hacerlos a todos trizas.

Solo quiero ser feliz.


lunes, 16 de abril de 2012

Mujeres de ojos grandes

"La tía Leonor tenía el ombligo más perfecto que se haya visto. Un pequeño punto hundido justo en la mitad de su vientre planísimo. Tenía una espalda pecosa y unas caderas redondas y firmes, como los jarros en que tomaba agua cuando era niña. Tenía los hombros suavemente alzados, caminaba despacio, como sobre un alambre. Quienes la vieron cuentan que sus piernas eran largas y doradas, que el vello de su pubis era un mechón rojizo y altanero, que fue imposible mirarle la cintura sin desearla entera. "

lunes, 9 de abril de 2012

Disculpas de papel rojo

Trazo una línea con el dedo para posteriormente desdoblarla con los ojos.
Miro el polvo acumulado en un cuaderno, paso el dedo y frunzo el ceño ante el paso del tiempo perdido.
"Sofí, no pierdas así el tiempo, eso sí que es un desperdicio... Pierde el tiempo en pintar y bailar!" , me digo a menudo.
Hoy se me ha ocurrido una cosa: besar mi cuaderno olvidado. He ido a por mi pintalabios más rojo, me he encendido los labios y, abriendo lentamente el cuaderno y acariciando cada hoja, le he plantado un beso en la esquina inferior derecha de las cinco primeras hojas que me he encontrado. (Me encanta dejar besos en las hojas que me gustan  y verlos de vez en cuando, como recuerdo, tiempo después).
Al terminar, he sentido una desbordante sensación de satisfacción, escapándome incluso una sonrisa.

He tenido la ligera sensación de que el cuaderno se ha llegado a ruborizar, silencioso.
Creo que ha debido gustarle mi disculpa de tintes rojizos.

viernes, 6 de abril de 2012

Cero

En Villafracaso, hoy es fiesta.
Todos sus habitantes duermen a pierna suelta, insatisfechos.