sábado, 16 de octubre de 2010

Reacciona

Tengo ganas de que acabe todo.
De mirarme y reconocerme. De dejar mi cuerpo tranquilo. De compartirme con los demás, de sentirme parte de algo más grande, aunque sólo sea un poco más grande de lo que me rodea.
Estoy harta de no querer tirar hacia delante, de quedarme quieta mirando como todo se me escapa, como todo cambia y los momentos buenos del pasado y la gente con la que los viví se pierden en los abismos de mi memoria...
¿Dónde estoy? ¿Dónde estáis?
A veces llueve, pero parece que la lluvia me gusta, me es suficiente para avanzar. Pero pasará el tiempo y la lluvia seguirá y ese agua irá inundando cada cosa de mi alrededor, de mi minúscula burbuja y me ahogaré...
¿Por qué no pido entonces un poco de Sol? Puedo parar la lluvia cuando quiera. Lo único es que hay que hacer un esfuerzo para ello, y es lo que parece que no me apetece hacer: Arriesgar.
Qué cómoda soy esperando que todo cambie a mejor sin mover un dedo... qué voluntad y ganas de cambio....

Estoy estancada. Estoy estancada en mí, en la vida.
"Qué bonito sería todo si yo..." ¡Já! Ilusa.  Las ciudades no se construyen solas.
Recuérdalo.
Recuérdalo cuando estés sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario